Me gustan muchos estas nuevas bandas que han surgido en el ambiente más oscuro de death metal porque noto que no son conformistas. Por lo general, veo repetidos una y otra vez los mismos patrones. Sonido sueco, un constante tupa tupa sin sentido y como resultado obtienes un death metal de "ascensor".
Seraphic Entombment es una de esas bandas que gustan revolcarse en el pantano, engendrando sus canciones con la misma lentitud que los gusanos devoran cadáveres. Cada pista obtiene su forma de los riffs que reptan de tal manera que me recuerdan al viejo Cianide y su The Dying Truth, pero en este caso son mucho más astillados y menos densos.
La podredumbre sale a flote cuando emergen melodías nauseabundas, como el hedor de un viejo cementerio, acompañadas por secciones rítmicas con gran despliegue técnico de parte de su baterista. Al bajo, por el contario de como se supone que debería ser, se lo escucha más cuando se aceleran los temas. Llegando a percibirlo con un sonido a "lata". Hubiese estado bueno que agreguen algunas líneas más elaboradas para contrastar un poco la esencia de los demás instrumentos.
Una cosa que deben tener presentes las bandas de death/doom es componer de tal manera que el oyente no se aburra. Por suerte, ellos lo sabían. Si bien hay muchos momentos doom que dominan las canciones, están empapados con un aura de misterio y locura que las vuelve opresivas de principioa fin. Es como que siempre están buscándole la vuelta a cada nota para que tenga un significado y las transiciones se vuelvan mucho más fluidas.
Sin duda las dos canciones que componen Quelled dan vida (¿o muerte?) a un material más que aceptable en este basto universo que lucha constantemente por seguir evolucionando a pesar de las malas críticas.
Hablar del debut de Nile no es hablar de un disco más, sino de uno que dio forma a todo un nuevo universo dentro del death metal. Pero, así y todo, pasó muy desapercibido en su momento.
Si lo comparamos, por ejemplo, con el Gateways to Annihilation, sentiremos que el sonido de Nile se va en picada, por más pesado que sea el riff, la batería o la voz de Sanders. Da igual. La producción de al menos los primeros tres trabajos deja mucho que desear en este aspecto, sobre todo en la parte vocal, donde es principalmente perjudicada en los momentos donde Kyle lanza sus guturales más graves. Incluso con las letras en mano, es difícil seguir lo que dice. La voz suena detrás de toda la banda, y por momentos parece que hubiera una falla y saliera por fragmentos.
Igual, no me malentiendan: amo el sonido de Nile. El disco suena caótico, oscuro y surgido de tumbas con siglos de putrefacción. Más allá de que tratar de entender las letras se sienta como perseguir una voz susurrante por una oscura, fría y húmeda bóveda de alguna pirámide ancestral, termina siendo algo que suma a la historia del álbum, porque uno busca entender qué sucede. Como si trataras de descifrar un jeroglífico. Ahí está la magia.
El álbum marcó un antes y un después en la historia del género. Sin buscar modernizarlo, terminó expandiéndolo. Los fans comenzaron a preguntar qué querían decir en sus letras, ya que, por lo rebuscadas que son, era difícil saber de qué trataban. A partir de los siguientes discos, comenzaron a añadir el significado y la historia de cada una en el libro del CD, dejando aún más clara la pasión de Sanders por la historia y cultura egipcia.
La música parece invocar entidades antiguas. Los cánticos, instrumentos exóticos y el misticismo que emana es una marca registrada que los posiciona, según mi criterio, en lo más alto de la cadena evolutiva deathmetalera. El álbum es un viaje en el tiempo hacia épocas que cuesta imaginar. Los guturales más profundos y sombríos de Kyle parecen provenir de gargantas podridas y resecas de momias milenarias.
Lograron construir una atmósfera ceremonial tan vívida que uno puede sentir que recorre el viejo Egipto a lo largo de los poco más de 30 minutos que dura el disco.
Los paisajes más épicos se dibujan por medio de las guitarras, que son como cuchillas curvas cortando en patrones laberínticos. La batería y el bajo suenan contundentes, como tambores de guerra que cargan con precisión militar. Todo está envuelto en un aura de liturgia negra que genera una inmersión fantástica con la obra.
No es un disco para escucharlo de fondo. Tampoco para mover la cabeza.
Tal vez por esto, la producción cavernaria y su carácter "antipopular" fue que este gran debut pasó por alto en su tiempo. Pero te aseguro que basta con visitar una vez el escenario que Kyle y compañía desarrollaron para que el retorno sea imposible.
Abominablood es la banda del talentoso Luciano Cortez quién es la mente maestra detrás no solo de este grupo sino de varios otros que tienen su impronta y que se encuentran activos bajo su mando, con los cuales continúa editando material. Esta es una reseña del más reciente álbum de una de sus bandas más prolíficas.
El álbum comienza con una pequeña introducción que prepara el terreno para lo que viene, una descarga oscura de bestialidad cósmica que se proyecta en todas direcciones, alcanzando cada recoveco de tu espectro auditivo.
El concepto del arte y sus liricas ocultistas y caóticas se manifiesta a la perfección a través del parlante, con una propuesta que no solo suena agresiva y despiadada sino que logra trazar una línea y adquiere un sentido más allá del mero hecho de sonar brutal.
Hay una exagerada cantidad de buenos riffs a lo largo del disco y pueden ser apreciados más allá de la furia explícita que arremete tus oídos, ya que todo parece estar lanzado en crudo. Hasta se pueden escuchar teclados que realzan y dan imperial majestuosidad a los rincones más lentos del álbum.
El ambiente te sumerge en una travesía a través del espacio, perdido en el mismo, cayendo y girando en la nada misma mientras distintos sucesos oscuros suceden a tu alrededor. Diferentes emociones se evocan en cada pista y dan una sensación de inmersión con la obra. A lo lejos un grito gutural que puede llegar a sonar ultra profundo, como también muy rasgado y ácido, te devuelve a tierra y te sacude como un relámpago en mitad de la noche.
Es un estilo que se ve poco en nuestro país ya que todos parecieran buscar lo "fácil" de digerir y lamentablemente (¿o es mejor así?) se pierden de obras como esta. Sin dudas tienes que darle una oportunidad.
Cerebral Rot culmino su breve carrera con un segundo álbum llamado "Excretion of Mortality" que, al igual que su anterior, está lleno de sangre, pus y mutilaciones, cortesía del sello 20 Buck Spin. Dicho esto, ¡no puedes esperar nada más que una infestación en los oídos con este ataque de death metal profundamente repugnante, morboso y frenético!
Lo primero que me vino a la mente cuando escuché el álbum fue la auspiciosa mezcla de influencias. Al comienzo de la canción "Excretion of Mortality" se puede escuchar una parte de guitarra que parece vibrar como un enjambre de insectos, lo que agrega mucho suspenso y ansiedad cuando la batería comienza en un tempo lento como cortejo fúnebre. Las voces tremendamente vomitivas se expulsan con sangre junto a un bajo que suena como un muro de huesos. En este punto, me vienen a la mente bandas como Demilich, Adramelech y Abhorrence. Una fuerte influencia de Incantation aparece también cuando se invocan las partes más rápidas y disonantes, incluso elementos de Autopsy pueden ser percibidos como cacofonías. Las melodías son claramente finlandesas, mientras que la disonancia suena estadounidense. Toda la mezcla resulta orgánica a los oídos y al mismo tiempo descompuesta. La siguiente canción, "Vile York of Contagion", es la fusión perfecta entre Demilich y Morta Skuld. Es increíble como devoran los fluidos cerebrales de los grandes muertos de antaño para regurgitarlos y hacerlos aún más podridos. Todo suena tan familiar, pero completamente novedoso.
Son sólo 7 canciones, aunque cada pútrido himno supera los 5 minutos y está empapado de una atmósfera nauseabunda que no te hace huir del olor, sino que te sostiene desde las entrañas. Más allá de esto, las canciones siguen un estilo particular de interpretación que puede volverse un tanto predecible, pero aun así son excelentes.
"Excretion of Mortality" es una oferta asesina que libera sus fluidos repulsivos con una esencia nociva y sus influencias están mas que dichas en esta breve reseña.
Rotten Tomb es un conjunto chileno que toca un death metal clásico con varios elementos que los posiciona también en la vereda del death/doom. Se que la banda sacó nuevo álbum en 2024, pero siendo hoy el aniversario número tres de su debut y siendo que llevo escuchándolo sin parar desde que comenzó el 2025 siento que ya es tiempo de hablar de el.
Para ir directo al grano, tenemos en frente un disco redondo, sobresaliente, cuya maestría corresponde a la de las viejas glorias de antaño. Desde el poderoso y descomunal sonido que lograron, hasta los majestuosos y elaborados riffs, la batería que parece una aplanadora siendo mi instrumento favorito del álbum, sobre todo cuando dan el presente los toms y ese golpe cargado de eco que parece retumbar en el fondo de una cripta corroida por el ácido de miles de cuerpos en descomposición, sin dejar de lado al bajo cuyo trabajo corresponde al de una pared de piel y huesos, sosteniendo las esqueléticas estructuras de las canciones, guiadas por la sombría y desgarradora voz gutural que vocifera líricas ritualisticas de muerte y desordenes de la mente humana.
La banda nos presenta canciones muy dinámicas con varios cambios de ritmo, pasando por todas las velocidades posibles, utilizando riffs ingeniosos que cortan y cuajan con tremolos muy pulcros y melodías abisales que son reforzadas por un bajo grave y cadavérico, sumado a un baterista muy hábil que aporta pasajes alucinantes combinados con furia y versatilidad, redondeando un álbum único.
No quiero pecar de fanático, pero llevo escuchando este disco unas veinte veces y aún me sigo sorprendiendo y la piel se sigue erizando al escuchar cada tema. Cuando crees que conoces todos los detalles del álbum de punta a punta el suelo se divide en dos y emerge un solo de las profundidades del infierno y sacude toda tu patética existencia. No me gusta mucho decir tal banda suena a tal otra (salvo en casos puntuales como este) pero los solos de guitarra me llevan a pensar en Morta Skuld y su Dying Remains, es inevitable, más siendo seguidor de esta otra banda también, y es que la esencia, el aura y la maldad que emana proviene directo de los oscuros noventas.
Realmente han hecho un trabajo magistral, auténtico, sumamente comprometido con el arte y bajo un deseo de manifestar algo más que solo otro álbum genérico de death metal.
Hacia tiempo no me enganchaba de esta manera con un álbum de una banda actual que elige tocar el estilo antiguo. Los que me conocen saben que soy bastante difícil de convencer, a pesar de ser alguien que escucha mucha música lanzada en este siglo, por eso no exagero al recomendar encarecidamente que escuchen este álbum porque es más que solo acordes, gritos o golpes de batería, es la esencia pura de un arte que vive y corre por las venas de Rotten Tomb.
Defunto es un grupo de Costa Rica que practica un death/doom metal super oscuro, muy próximo a ser funeral doom metal y esta es una reseña de su compilado de demos lanzado en 2024.
El álbum comienza de la misma forma en que termina, lento como la agonía eterna del infierno. Sugiero el uso de auriculares ya que se pueden llegar a perder arreglos y efectos adicionales, como voces que susurran en estéreo (masculinas y femeninas) que causan el mismo vértigo que caminar solo por oscuridad total o algún paisaje tétrico.
La guitarra suena como a una banda de stoner doom, pero mucho más podrida y rastrera. La voz es bastante variada, yendo desde cantos limpios a guturales profundos o incluso llegando a sonar como si estuviera expulsando flema constantemente. El bajo está en un nivel de grave preciso que acentúa la esencia oscura de las canciones sin afectar el espectro sonoro con saturaciones innecesarias, mientras que la batería, aunque un poco enterrada, creo que esta en un nivel de protagonismo justo, sonando como si estuviera en el fondo de una caverna y realzando el ambiente que no solo es primitivo, sino también enfermizo a montones.
Las estructuras de las canciones son sencillas pero efectivas, encontrando equilibrio entre monotonía, variedad y sorpresa para mantener al oyente atrapado en este trance asfixiante que se erige como una lamento, como una marcha fúnebre de placentero recorrido. El tema dos es un cover de la banda Beyond Belief que esta tocado con una maestría impecable, adaptándose de manera eficaz al estilo de la banda.
En mi opinión, es un material que, aunque breve, es raro de ver por estas tierras y merece ser escuchado por contar con una buena ejecución y un deseo latente de hacer música oscura manifestado de manera clara y contundente.
Saturno Devorador es una nueva banda surgida el año pasado en Colombia que practica una mezcla de black y death metal bastante único y hasta podría decirse un tanto experimental. Esta es una reseña de su primer material, el EP "Inmisericordiam" lanzado el pasado 28 de enero.
El álbum comienza con un ruido ambiental similar a un mantra y luego de un breve riff abierto todos los instrumentos explotan al unísono. Utilizo el termino explosión porque es exactamente lo que sucede, el choque de platillos junto al primer acorde de guitarra y nota del bajo generan una fuerza de choque impresionante. La producción de este trabajo tiene mucho mérito. Individualmente todos poseen un sonido muy grave y son perfectamente escuchables por separado, incluso el bajo obtiene un protagonismo notable.
El EP es una moneda de dos caras, por un lado tenemos el ambiente demencial y avasallante que se genera cuándo las velocidades aumentan y, por el otro, una presentación espectacular de secciones lentas que parecen invocar tormentas. Su cantante tiene un estilo muy particular, no estoy demasiado seguro, pero creo que está ayudado por algún efecto, porque es como si estuviese poseído por uno o más demonios y todos cantarán al mismo tiempo, dándose como un efecto de superposición y eco.
Es un estilo de black/death metal que obtiene frescura de su vocalista, del sonido brutal que lograron sacarle a cada instrumento y de un baterista muy hábil que con sus arreglos maneja todas las canciones como si fuese un maestro de orquesta.
Un mini debut que sin dudas nos deja con muchas expectativas de cara al futuro de la banda. Si estas buscando black/death metal caótico, pero también muy oscuro y denso debes darle una oportunidad a este grupo.
Tuvieron que pasar tres años para poder escuchar material nuevo de Genuflexión, pero la espera valió la pena.
"Donde la Razón Posa su Fuego" es el cuarto álbum de la banda argentina de black metal oriunda de Buenos Aires.
La primera vez que escuché hablar de ellos estaba investigando un poco sobre el metal negro de nuestro país y me tope con sus dos primeros álbumes "Animal Religioso" (2016) y "Apoteosis Fallida" (2018). Cautivado por sus portadas, los compré a ciegas sin saber con qué me encontraría.
Para mi sorpresa, di con una banda que tiene personalidad. Una banda que sabe manejar los tiempos y crear atmósferas atrapantes.
Lanzado oficialmente el 20 de diciembre de 2024 por Sons of Hell Productions, éste majestuoso trabajo es una continuación de todo lo que vienen trabajando desde su formación en 2014.
Sin embargo, comparar este álbum con sus tres anteriores no es tarea sencilla. Aunque la banda mantiene elementos distintivos en cada uno de ellos, todos poseen una identidad propia. Esa es la magia de Genuflexión: cada álbum es una victoria en sí misma. Una demostración de maestría.
Esto se da porque está compuesta por tres integrantes de élite de nuestro país, como son Dreignor en bajo y voces (Grima Morstua), Funeris en batería y voces (Espiritismo, Artes Negras, Windfall, Horda Profana) y Ventriz Grimorium en guitarra, voces y teclados (Grima Morstua, Windfall).
La obra comienza y sin perder ni un segundo pasan al frente con una batería veloz guiada por la melodía incansable de una guitarra muy orgánica y el retumbar de un bajo que, a diferencia de sus trabajos anteriores, si puedo escuchar en detalle.
Dreignor es quien se ocupa de la voz principal con un canto bastante rasgado, casi hablado, como un lamento interminable que le da mucha fuerza a la música debido a su excelente pronunciación.
Por su parte, Ventriz se encarga de hacer voces adicionales que suenan como cantos gregorianos, además de algunos gritos como también hace Funeris, añadiendo mucha más profundidad a las composiciones y dando lugar al aura ocultista/mística que logran evocar.
La guitarra en mi opinión es lo más destacado. Todos y cada uno de los riffs de este álbum están compuestos por melodías tan bien elaboradas que se graban en tu mente como ecos. Ocasionalmente acompañados por notas negras y melancólicas de un teclado maldito que llena los espacios libres.
Pero sin restarle mérito a los demás instrumentos que sin duda tienen algo que decir.
La batería posee un sonido bien logrado que impulsa la variedad y versatilidad que añade con sus platillos. Mayormente anclada intercalando entre un tiempo medio y blast beats, explotando cuando la canción lo necesita y desacelerando cuando las cosas se elevan a un plano mucho más armonioso y épico.
El bajo por su parte no se queda estático. Es responsable de reforzar las melodías y darles mayor impacto al alcanzar tus oídos, siguiendo el camino trazado por la guitarra. Sin limitarse solamente a potenciar la percusión.
Su tono se encuentra más grave de lo que puedo recordar de sus antiguos trabajos. Posiblemente sea la razón por la que me resulta más audible.
Las estructuras se vuelven un poco impredecibles y acá esta el valor. Alternando muy bien entre secciones sin perder la dinámica y fluidez que caracteriza a la banda. Destacando su capacidad para crear paisajes sonoros que manifiestan diferentes estados emocionales. Por momentos las canciones se sienten como una avalancha en medio de una tormenta y de repente toda esa energía se transforma en un imperturbable caos ordenado.
La producción mantiene la crudeza de sus antecesores, pero ofrece una mezcla más balanceada, sin perder su aspereza. Se siente más definida, permitiendo que resuene con potencia.
Escuchar esta gran obra en sus poco más de treinta minutos es sumergirse en una experiencia de black metal trascendental e introspectiva. No es solo furia y velocidad, sino una obra que hipnotiza y transporta, logrando un equilibrio perfecto entre lo melódico, lo ambiental y lo extremo.
Con "Donde la Razón Posa su Fuego", Genuflexión no solo reafirma su lugar de importancia en el black metal argentino, sino que demuestra que no tenemos nada que envidiarle al resto del mundo.
Se materializa desde las tinieblas un disco completamente bestial y salvaje que al comienzo puede resultar poco llamativo por lo lineal de sus canciones, pero que con el correr de las minutos se va a afirmando en tus oídos con sus golpes letales de batería y riffs llenos de la maldad y odio más puros.
Este extinto cuarteto de Ecuador atacó en el año 2018 con su segundo álbum "Solve Et Coagula" donde establecen principios sobre como consideran que debe hacerse el metal extremo.
Es un trabajo que no da respiro y desde el primer segundo te pasa por arriba como una aplanadora, que incluso en las velocidades que manejan son capaces de agregar solos infectados con melodías venenosas que acompañan esa brutalidad indiscriminada y sin límites.
No es la típica banda que se cree que por tocar un estilo catalogado muchas veces como primitivo todo debe sonar completamente asqueroso (en el mal sentido de la palabra). En el caos tiene que haber un orden y ciertamente, este grupo logra ese objetivo.
El potencial que hay en Sudamérica, en cuánto a metal extremo se refiere, es enorme.
Los últimos 5 años los dedique, en parte, a explorar cuanta cantidad de discos prutefactos encontré.
En este tiempo me hice particularmente fanático de una escena que desconocía casi en su totalidad: el metal extremo chileno.
Uno de los discos salidos este año que más me voló la cabeza fue el de los desquiciados Deconsekrated.
Con su death metal frenético y bien estructurado, en la vena de bandas como Deicide o Incantation, nos apuñalan los sentidos con una descarga de energía oscura salida de la catacumba más podrida del infierno.
Desde el primer tema "Ancestral Voices" (ya que "Invocation" es una intro) nos regurgitan riffs viscerales entremezclados con un trabajo de percusión excelso, lleno de pasajes infernales que te infestan los oídos con pus y gusanos.
Por ser un álbum debut es bastante corto (casi 29 minutos de duración), pero aún así es suficiente para que la banda nos muestre su potencial y la convicción que tienen para hacer death metal.
La primera mitad del mismo es más salvaje en ejecución y hacia la segunda mitad se disponen a crear paisajes sonoros lúgubres, de esos que se prestan para cerrar los ojos y viajar a tus peores pesadillas.
Las melodías emergen cual espectros dispuestas a inducirte en un trance grotesco y enfermizo.
Todos los instrumentos están bien ecualizados y ninguno destaca más que otro. Es una mezcla homogénea de pútridas ideas que dan forma a uno de los mejores lanzamientos underground del año pasado.
Es una banda que le hace justicia al género y tiene arreglos muy interesantes que suenan propios y no a un simple reciclaje de cosas que ya se hicieron. Pero dejemos que la música hable por si sola.
Resistir se formó en el año 2022 en Ramallo, provincia de Buenos Aires, con la idea de hacer metal pesado influenciado por diferentes estilos cómo Heavy, Thrash, Groove e incluso Death Metal. Comenzaron con cuatro integrantes y luego de algunos cambios la banda quedó conformada por un trío y posteriormente un dúo, siendo esta la formación definitiva compuesta por padre e hijo. Aún en este contexto podría considerarse a la banda cómo un trío ya que es una familia completa la que esta detrás de la misma, todos tirando para el mismo lado y con las mismas ideas. Conformada por Enzo Marinelli en guitarra y voz, Milo Goddat en batería y Brenda Goddat como su manager y cantante en algunas canciones.
Con la reciente salida de su ex bajista y vocalista la banda tuvo un giro de 360 grados en su música, teniendo mucha más libertad a la hora de componer y más compromiso con sus ideales.
Sus canciones destacan por la combinación de distintos géneros, pero siempre con una tendencia más inclinada hacia el heavy/thrash metal. De todas formas sus composiciones son tan variadas que hasta se pueden escuchar blast beats y cambios de tiempo en algunos temas. La batería de Milo se mantiene siempre muy agresiva, golpeando cada pieza de la misma con mucha energía y acribillando tu pecho con un doble pedal asesino. Por su parte Enzo se ocupa de disparar riffs tras riffs cargados de sentimiento al igual que las letras, cantadas con su voz grave y rasposa, siempre invitando al público al pogo y brindando palabras de aliento y agradecimiento entre cada canción.
Resistir llegó para darle vida a una escena local que se encontraba muerta hace varios años, contagiando a jóvenes y veteranos en nuestra localidad, dándole aire fresco a un pueblo que necesita reactivar su cultura.
Resistir llegó para resistir y con toda una horda de jóvenes guerreros que se sintieron identificados con su mensaje y decidieron no seguir las tendencias idiotas de la actualidad y unirse a esta familia en su lucha por mantener vivo al metal.
No recuerdo haber visto en Ramallo un recital lleno y con la hermandad con la que se lo está viviendo y eso, realmente, dice mucho.
Hay que tener presente esto y valorar a los artistas que son capaces de congregar a un grupo de personas de diferentes edades en un local para partirse la cabeza en el pogo y acompañar en la batalla.
Actualmente se encuentran en pleno proceso de composición, con temas propios y algunos covers a los cuales le aportan la personalidad de la banda, lo que nos brinda una actuación en vivo muy completa.
Para más información síganlos en su perfiles oficiales:
Othuyeg de Argentina ha estado componiendo material desde 2017, y el pasado año 2020 lanzó su álbum debut de forma independiente y en formato CD a través de Despreciable Realidad Fanzine.
La invocación de The Doom Walker comienza...
La banda cuenta con un gran sonido y exhibe una habilidad especial para escribir canciones excelentes, regurgitando su frenético death metal que no solo es agresivo, sino también lento y purulento. La banda no tiene miedo de incluir momentos de verdadera calma agónica donde nos destrozan el cerebro con estructuras complejas y bien arregladas que apuntan a un sonido death/doom al mejor estilo de Incantation. La batería es densa y parece sonar como tambores de guerra, acompañada de un excelente sonido de bajo que se hace presente para potenciar el aura maligna que emerge, además, del gran trabajo de la voz. Realmente se percibe el deseo y la convicción de expresar un arte completamente comprometido con la literatura de Lovecraft y los riffs hablan por sí solos. (El tema "Atramentum" es un ejemplo perfecto de esto). Es una explosión devastadora de energía oscura. Canciones como "Night Gaunts" me recuerdan mucho a Bolt Thrower con su forma brutal de componer.
Todo el álbum es un viaje a través de los túneles y pasadizos más oscuros de la mente del escritor, con una fuerte presencia de guitarras serpenteantes que hacen al oyente entrar en un trance como solo el antiguo death metal y sus melodías pueden lograr. Son 12 canciones que duran poco más de 40 minutos, ¡sin tregua ni descanso!
Recomendado para amantes de los sonidos arcaicos y su característico estilo de emanar muerte.
Si tenemos que nombrar a Infernal Curse no solo vamos a hablar de una gran banda a nivel internacional, sino también de una de las mejores bandas argentinas en la actualidad. Tanto por su despliegue musical como por la seriedad y compromiso que poseen para llevar adelante una banda de estas características.
Formados en el año 2008, comenzaron su camino más inclinados por un estilo Black/Thrash bien en la vena sudamericana, para luego ir creciendo hasta el asalto brutal de Black/Death que vomitan hoy en día.
Su primer álbum de estudio Awakening of the Damned fue lanzado al mundo en 2012 por el sello Chalice of Blood Angel Productions. En él mostraron sus intenciones y estuvo más que claro desde un principio la convicción que tenían para con la música, poniendo bien en alto a Argentina en el plano mundial con su estilo vieja escuela que no dejaba de sonar fresco.
No fue sino hasta 2016 que tuvimos la suerte de que editaran su segundo álbum titulado Apocalipsis, ya que la banda siempre fue muy apegada a los demos y splits. Editado en primer lugar por Kill Yourself Productions, ya se podía ver la transición desde un Black/Thrash hacia lo que termino siendo un estilo mucho mas salvaje y furibundo.
En el pasado 2023 ha salido a la luz su tercer disco de estudio de la mano de Iron Bonhead Productions y déjenme decirles que lo que hace Infernal Curse es crecer más y más con el paso del tiempo. Supieron desde un principio forjar un estilo propio influenciado por la artillería pesada sudamericana y continuar con ese legado blasfemo y caótico.
En su música encontrarán descargar tras descarga violenta de riffs vibrantes con ritmos sepulcrales y ritualistas, evocando la furia de la banda en todo su esplendor. La voz cavernosa de Nocturnal(guitarra y voz) realzan todo el ambiente necrótico y le da mucha profundidad a la música. El bajo de Thanatos puede ser escuchado a pesar de todo el caos y ambiente avasallante característico de este género, lo cual le da algunos puntos extra al álbum, pero si es verdad que me gustaría tenga más protagonismo. Y que decir de la demoledora ejecución de la batería de la mano de Bestial Offensor, uno de los mejores bateristas de Argentina, golpeando los tambores en un estilo a DD Crazy bien perceptible.
Así es como mejor se destaca esta clase de música! Sonando bien cavernosa y estridente!
Esperamos ver más de Infernal Curse en el futuro y que perdure activa por muchos años más. Toda la pasión que se percibe en su arte es realmente inspiradora.
Recuerdo cuándo aún era un adolescente inexperto en el tema del metal que estaba dando sus primeros pasos en la búsqueda de material underground. Obviamente en aquel entonces iba a la escuela y no tenía un maldito peso partido a la mitad para comprar discos. Ni siquiera era algo que tenía en cuenta. Para mi la cosa no pasaba del mp3 en aquél entonces. Pero de todas formas mi amor por la música extrema empezó a crecer y fui incursionando cada vez más en las catacumbas del metal hasta que un día, buscando bandas argentinas, me tope con Sartan. Que alegría sentí en ese momento al descubrir que en mi patria había existido una banda de semejante calibre. Me hice fan al instante, tal vez incluso sobrevalore un poco a la banda culpa de la misma emoción que me había generado descubrirla. Pero hoy ya un poco más grande y habiendo podido obtener dos ediciones distintas, una en versión CD y otra en cassette(del cual hablaremos ahora), me dí cuenta que no estaba tan errado. Realmente me parece una banda estupenda, incluso más de lo que percibí en ese momento debido a que tengo el oído más entrenado.
¿Por dónde empezar? No soy alguien que le preste tanta atención a las letras, pero Sartan tenia una pluma magnífica. Si bien las temáticas van desde anticristianismo hasta, por supuesto, el satanismo, tenían una forma muy particular de escribir que realmente da gusto leer.
El período de mayor actividad de la banda fue entre los años 1991-1998 y éste precisamente es su segundo demo del año 1994.
"Sepultando las Lágrimas del Señor" es oscuro, veloz y completamente blasfemo. Si bien se cataloga cómo Black metal tienen muchos riffs estilo Death Metal americano de principios de los 90. Las voces están hechas por sus 3 miembros fundadores, Maimón y Behemoth en las guitarras y Sabathan en el bajo. Esté último junto a Olbap, el baterista, formarían luego otra mítica banda argentina llamada Profecium (tema para otro día). Los 3 gritos al unísono me hacen pensar en el gran perro Cerberus rugiendo.
El demo es tan especial que hasta el mismísimo Ricky Espinosa participó haciendo voces adicionales("si yo soy así no es por culpa de la droga, si yo soy así no es por culpa del alcohol") al final del último tema "Sursum Corda Satana".
El lado A cuenta con el demo de 5 canciones y poco más de 25 minutos de duración y el lado B son las mismas 5 canciones pero en vivo. Este laburo me pareció brutal ya que el en vivo se puede distinguir muy bien, a pesar de lo que podría creerse, y escuchar a la gente aplaudiendo y agitando acrecienta mucho más la experiencia.
La producción está a cargo del sello entrerriano Peste Producciones y el cassette está muy bonito. Lo único que no me gusta es que el libro se abre en forma de póster, dejando de un lado una foto de la banda con una frase y del otro las letras y créditos, y le da un aspecto un tanto desprolijo. Además de que el papel no es de la mejor calidad. Pero igualmente creo que la edición le hace justicia.
En el campo estrictamente músical, es una banda muy dinámica, con cambios constantes que van desde blast beast furioso acompañados de riffs ultra pesados y voces desgarradoras a situaciones donde pareciera convertirse en una propuesta Thrash/Death e incluso momentos muchísimo más lentos donde aparecen guitarras acústicas gestando melodías de la tumba a la par de una voz limpia recitando frases oscuras.
Creo firmemente que es un demo que cualquier amante del género debe escuchar al menos una vez, sobre todo si sos de Argentina. Vas a ver cómo se te infla el pecho luego de saber que una bestia así se escuchó por nuestras tierras.